Acá y ahora
Ay de los que dicen: No lo veremos.
Sabemos que vendrá, pero no lo veremos.
Será en el cielo. En la vida eterna.
¿Dónde está su vida eterna?
¿Dónde está el cielo de ustedes?
Yo les digo: Es acá
—palabra de Dios—
Les vuelvo a decir: Es aquí y ahora.
Salgan de sus casas a la calle.
Muévanse, que ya viene.
Tiene que ser aquí. Aquí.
Los ricos y los poderosos,
los capataces del mundo
sonríen tranquilos ante la vida eterna,
ante el día de san—no—vendrá.
Esta es la palabra que pagan,
para esas procesiones dan sus dineros.
Pero las procesiones de Dios son las manifestaciones,
las huelgas por la justicia,
las protestas del pueblo,
la organización de los explotados
para nivelar la tierra.
Éste es el Reino,
ésta es la justicia,
ésta es la gloria de Dios,
ante la que tiemblan los poderosos,
los capataces de este mundo.
Pero esto les compromete a ustedes desde el fondo.
Esto es subversivo como el hijo de Dios.
Esto lleva a la cárcel. Y tienen ustedes miedo.
Pero con ustedes o sin ustedes se hará,
se hará acá,
se está haciendo ya por la fuerza de los pobres.
Y mientras sucede, descubren que son ustedes los más infelices de todos los hombres, colaboradores silenciosos de los poderosos
y sin Dios en este mundo.

Publicado por: |